La biomasa puede aprovecharse para producir calor, electricidad o combustibles. Además, su adaptabilidad permite utilizarla tanto a pequeña escala (por ejemplo, en la caldera de una vivienda o edificio) como a gran escala (en plantas de biocombustibles).
Está claro que, para conseguir
las metas establecidas a favor de la transición ecológica, tienen que abordarse
las energías renovables como una parte fundamental de ese proceso. En el caso
de la biomasa, estos cambios podrían ser más sencillos y rápidos, sin tener que
hacer un gasto importante. Estudios como los de APPA Renovables, referente a la
aportación de la biomasa al sistema eléctrico en la transición energética,
reflejan el importante ahorro energético de la biomasa (más de 3.500 millones Q) en la red eléctrica y lo que supondría para el desarrollo económico y
medioambiental.
El material más utilizado en
la producción de bioenergía es la madera, ya sea en forma de pellets, astillas,
briquetas, serrín o leña; gracias a la combustión de estos materiales
orgánicos, podemos obtener calor, combustibles y electricidad. En países como
España, con un rico entorno natural y una extensa producción agrícola y
ganadera, la posibilidad de contar con la energía obtenida a partir de la
biomasa es una magnífica noticia, ya que resulta mucho más sencillo acceder a
las materias primas necesarias para su producción.
AHORRO ENERGÉTICO DE LA
BIOMASA
Hoy en día se han ido
desarrollado importantes novedades en las centrales de biomasa, consiguiendo
grandes ahorros energéticos en los sistemas. En los últimos 5 años, la
instalación de biomasa ha crecido cerca de un 10%, llegando a suponer el 5% de
la generación de renovable total.
También hay que destacar que
nuestro país dispone de una gran cantidad de bosques y zonas rurales, que
sitúan a España como uno de los países que mayor cantidad de recursos de
biomasa dispone, por lo que tiene un alto potencial de desarrollo. Aun así, somos
uno de los países que menos aprovechan esta energía. De ahí la importancia de
apostar por este tipo de energía.
BENEFICIOS EN EL MEDIOAMBIENTE
Y EL DESARROLLO RURAL
La apuesta por el mayor
aprovechamiento de esta energía, puede suponer grandes beneficios, como
generación de empleo asociado a las renovables, en zonas donde actualmente
persisten los problemas de despoblación, ya que la mayoría de estos empleos
estarían en zonas rurales, que es donde se obtendrían los recursos locales de
cada zona. Esto ayudaría considerablemente al desarrollo tanto económico como
social de estas zonas, además de contribuir con el medioambiente.
En definitiva, potenciar esta
energía supondría una mayor población establecida en zonas rurales, y
favorecería a otros sectores como agricultura y ganadería, contribuyendo al
emprendimiento y creación de empleo en lugares con alto grado de despoblación.
En el contexto energético, la
biomasa puede considerarse como la materia orgánica originada en un proceso
biológico, espontáneo o provocado, utilizable como fuente de energía. Estos
recursos biomásicos pueden agruparse de forma general en agrícolas y forestales.
También se considera biomasa la materia orgánica de las aguas residuales y los
lodos de depuradora, así como la fracción orgánica de los residuos sólidos
urbanos (FORSU), y otros residuos derivados de las industrias.
Fuentes de consulta:
1. https://www.greenheiss.com/ahorro-energetico-biomasa/
2. https://www.repsol.com/es/energia-futuro/movilidad-sostenible/biomasa/index.cshtml
3. https://www.appa.es/appa-biomasa/que-es-la-biomasa/
Autor del Blog
Angel Omar López Lima
Técnico en Eléctronica Industrial, especialidad en automatización industrial.
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